Primavera y la piel
La primavera ya se siente en el aire
y con ella nuestra piel empieza a manifestar algunos cambios. Hoy quiero contarte por qué en esta época los brotes o la picazón a veces se aceleran, y qué podemos hacer desde casa para protegernos.
Tomá nota de estos dos factores invisibles que afectan tu piel en primavera:
1. El aire y las partículas en suspensión
Con el florecimiento, los árboles y plantas liberan polen, polvo y pequeñas pelusas que vuelan por el aire. Cuando entran en contacto directo con tu piel (o a través de las vías respiratorias), pueden desencadenar reacciones inflamatorias o picor intenso.
Mí consejo: Al llegar a la calle o hacer actividades al aire libre, prioriza una higiene suave al regresar para remover esos residuos del rostro y cuerpo, y refuerza la barrera cutánea con tu hidratante habitual para que actúe como escudo protector.
2. Los ácaros y alérgenos hogareños
Con el cambio de temperatura, los ácaros y pequeños insectos que se acumulan en sábanas, cortinas, alfombras, peluches y hasta en el pelo de nuestras mascotas se vuelven más activos. Al rozar la piel o inhalarlos, activan el sistema inmunológico, lo que muchas veces empeora la comezón en pieles con psoriasis o dermatitis.
Importante:
Lava la ropa de cama con frecuencia (idealmente con agua tibia y jabones neutros sin perfumes), ventila los ambientes en las horas de menor polen, y evita acumulación de polvo en textiles donde pases mucho tiempo.
¿Cómo contrarrestarlo desde la ducha?
Para limpiar la piel de todos estos alérgenos acumulados sin lastimarla, nuestro Gel de baño con Avena y Rosa Mosqueta es el aliado ideal. Su fórmula respeta y protege la barrera hidrolipídica de la piel y actúa como un escudo protector frente a los alérgenos que mencionamos, evitando por completo esa molesta sensación de tirantez o resequedad que dejan los jabones tradicionales.
¿Notás que tu piel se pone más quisquillosa o sensible justo cuando cambia la estación?
Recordá que estamos para acompañarte en cada etapa.

